Cuando la sostenibilidad se certifica: la experiencia de UTATLÁN
UTATLÁN es un proyecto en El Salvador, que ha logrado convertir la sostenibilidad en un modelo real de producción, educación y regeneración ambiental. Desde sus orígenes, la empresa ha trabajado bajo los principios de la permacultura, integrando conservación de ecosistemas, producción agrícola responsable y formación ambiental. Dentro de esta visión estratégica, nace su programa de producción orgánica, con el café como cultivo principal, desarrollado bajo sistemas agroforestales que respetan la dinámica natural del bosque.
Los valores que guían este modelo productivo — cuidado del suelo, regeneración ecológica, uso responsable del agua, respeto por la biodiversidad y bienestar social — se aplican diariamente en campo a través de planes de manejo orgánico, sin la utilización de insumos sintéticos y con la integración de los cultivos en sistemas agroforestales diversos. Actualmente, UTATLÁN produce café orgánico certificado junto con cultivos como guanábana, cúrcuma, jengibre y hierbas nativas, fortaleciendo la resiliencia y el impacto positivo del sistema productivo, convirtiendo el bosque en un generador de comida saludable.
Un paso decisivo en este camino fue la certificación orgánica otorgada por Kiwa, organismo evaluador de la conformidad reconocido internacionalmente. Este proceso permitió respaldar formalmente las prácticas sostenibles que la empresa ya implementaba y alinear su producción con estándares globales. Para UTATLÁN, certificarse con Kiwa significó fortalecer la credibilidad del proyecto, generar confianza en clientes y aliados, así como abrir oportunidades en mercados especializados que valoran los productos responsables y trazables.
Los resultados del manejo orgánico en UTATLÁN son claros: mejoras en la salud del suelo, estabilidad del ecosistema productivo, mayor calidad del grano y fortalecimiento del orden y trazabilidad interna.
La certificación, una ruta con desafíos
El camino no estuvo exento de retos, la transición hacia la certificación implicó incorporar sistemas más rigurosos de control, registro y planificación, además de fortalecer las capacidades técnicas del equipo. Sin embargo, este proceso también consolidó una visión cultural de largo plazo, donde la producción agrícola es entendida como parte de un sistema integral.
El impacto no se limita al ámbito productivo, la certificación orgánica contribuye a la conservación de recursos naturales, promueve conocimiento local, impulsa economías rurales y fomenta una cultura de agricultura responsable que puede replicarse en otras comunidades. Para UTATLÁN, uno de los mayores aprendizajes es comprender la certificación como una decisión estratégica y no solo comercial.
Mirando hacia el futuro, UTATLÁN continuará ampliando su oferta orgánica y regenerativa, fortaleciendo el acceso a mercados especializados y vinculando la producción con experiencias educativas y turismo consciente. Kiwa seguirá siendo un aliado clave, acompañando este crecimiento y garantizando que cada producto conserve la esencia sostenible que define a UTATLÁN.
Si deseas conocer el proceso general para certificar tu proyecto, contáctanos: Beatriz.Alegria@kiwa.com